Accesibilidad y diseño inclusivo

Diseño

Dentro de los estándares de diseño accesible, estos son los requerimientos obligatorios que todo servicio digital del Estado deben cumplir:

Suficiente contraste entre texto y fondo

Para que el texto pueda ser leído fácilmente debe diferenciarse del fondo sobre el que está escrito. Por ejemplo, si utilizamos texto blanco sobre fondo amarillo, no habrá suficiente contraste y será difícil de leer. En ese caso, tendríamos que optar por un fondo más oscuro, que permita distinguir claramente el texto.

Existen herramientas web que nos permiten medir este contraste, clasificándose en niveles. Es necesario que todo nuestro texto cumpla con el nivel AAA, que implica un ratio de contraste de 7:1.

Tamaño mínimo de texto

El tamaño mínimo que debemos utilizar es de 16px para el texto que el usuario debe leer definitivamente. Si se trata de texto complementario, podemos disminuir el tamaño a 14px. Esto permite que todas las personas, incluyendo aquellas que tienen problemas de visión, puedan leer todo el contenido del servicio sin dificultad.

No usar color como único medio para mostrar información

Es una práctica común y estandarizada utilizar el color rojo para mostrar errores en los servicios. Sin embargo, no todas las personas perciben los colores de la misma manera, por lo que es importante utilizar también textos que expliquen los errores. También puedes acompañarlo de íconos de aspa que muestran al usuario que hay un error en ese campo, sin valerse únicamente por el color.

Elementos interactivos fácilmente identificables

Las personas que utilizan un servicio web nunca deben dudar si pueden hacer clic en un elemento o no. La manera estándar de diferenciar un enlace del resto de texto, por ejemplo, es ponerlo de color azul. También debemos considerar que los botones tengan formato de botón y que no haya otros elementos (como títulos) que puedan ser confundidos por botones cuando no lo son.

Las opciones de navegación claras y consistentes

El menú de una página web debe ser igual en toda la página, usando etiquetas claras y descriptivas para cada opción. Adicionalmente, se debe utilizar migas de pan o breadcrumbs para que el usuario sepa en qué parte del servicio se encuentra. Los títulos de cada página también deben estar ubicados siempre en el mismo espacio, logrando que el usuario pueda identificarlos fácilmente. La consistencia en el diseño facilitará la navegación del usuario en nuestro servicio, ya que sabrá qué significa cada elemento.

Etiquetas descriptivas en los formularios

Probablemente, la mayoría de servicios brindados por las instituciones públicas cuentan con un formulario. Es necesario que cada campo que se pida que el usuario complete esté acompañado por una etiqueta fácil de entender, que explique claramente lo que se espera que el usuario llene.

Retroalimentación fácil de identificar

Cuando una persona realiza una acción en un servicio, necesita saber que hay una respuesta. Por ejemplo, si se ha enviado un formulario, necesita ver una respuesta, ya sea positiva o negativa. Si la respuesta del sistema no puede ser automática, debemos mostrar un indicador de espera o loader al usuario. Es importante que esta respuesta se encuentre siempre cerca del elemento que ha causado la acción.

Diseño responsivo

Considerando que los servicios deben poder ser usados por todos, sin importar el dispositivo que utilicen, siempre deben tener diseños responsivos. Esto quiere decir que el diseño debe adaptarse a pantallas pequeñas, de teléfonos móviles y tablets, de manera que el usuario pueda acceder a todas las funcionalidades desde cualquiera de estos dispositivos, así como desde una computadora.

Limitar el uso de imágenes

Las imágenes demoran en cargar si la conexión a internet del usuario es lenta. Ya que en todo el país no contamos con una calidad estandarizada de señal, sino que tenemos zonas en que es débil, debemos evitar usar imágenes en exceso. Esto implica que no debemos utilizar imágenes decorativas, sino aquellas que aportan valor a nuestro servicio.